domingo, junio 14, 2009

Neurobiología de un zombie


Un profesor de psiquiatría de la universidad de Harvard, el Dr. Steven C. Schlozman, ha publicado un informe en donde se explica de manera científica, por primera vez en la historia, qué sucede en el cerebro de un zombie. El nombre científico de este mal es ANSD (Ataxic Neurodegenerative Satiety Deficiency Syndrome).
Este síndrome se caracteriza por una mínima actividad del lóbulo frontal (la justa para procesar la información sensorial), control de la actividad cerebral por parte de la amígdala y una disfunción del córtex (que genera estados emocionales incontrolados de rabia), disfunción del cerebelo que les hace lentos y torpes (en esto los zombies se diferencian de los "infectados" de 28 días después, que no pierden la capacidad motora) e hiperfagia (incapacidad para sentirse saciados, por muchos cerebros que coman).
Creo que no es necesario aclarar que este informe es falso (un "hoax", que queda más guay en inglés) que el tal Schlozman redactó para echarse unas risas.

domingo, junio 07, 2009

Daniel Everett, el misionero convertido por la tribu

Daniel Everett es un lingüista que convivió durante 7 años con la tribu de los piraha, en el Amazonas. Aparte de su labor académica, durante sus ratos libres, Everett intentaba evangelizar a los piraha, pero tras varias conversaciones con ellos acabó él mismo perdiendo su fe.
Como los piraha no tienen una palabra para "Dios", Everett utilizaba la expresión "Padre de arriba" en lengua piraha. Daniel les contaba a los piraha que Dios había llegado a su corazón y le hacía feliz. Los piraha le preguntaron que qué más hacía Dios. Daniel les contó que Dios hizo las estrellas y la tierra. Los piraha le contestaron que esas no eran cosas que pudiesen ser hechas por alguien.
A medida que Daniel convivía con los piraha se dio cuenta de que no tenían ningún mito de la creación, y que nunca pensaban en el pasado ni en el futuro distante, ni tampoco hablaban de sucesos que no hubiesen experimentado o de situaciones ficticias. Los piraha vivían en el mundo del ahora.
Un día los pirahas le preguntaron a Daniel cómo era físicamente Jesús, “¿moreno como nosotros o blanco como tú?”
Daniel dijo que no lo sabía porque no le había visto, ya que había vivido hacía mucho tiempo, pero que tenía sus palabras. Los piraha replicaron que cómo es que tenía su palabra si nunca le había visto u oído. Los piraha no le prestaban atención a historias que alguien contase sobre cosas que dicha persona no hubiese experimentado directamente.
Un día los piraha le dijeron a Daniel que les gustaba y que se podía quedar a vivir con ellos, pero que no les hablara más de Jesús. A los piraha les gustaba beber y tener más de varias mujeres y no querían vivir como americanos. No querían oír hablar más de Jesús.
Daniel acabó cuestionándose la utilidad de evangelizar a una gente que era feliz, que no pensaban en el cielo y el infierno, y no necesitaban a ningún salvador personal.
Finalmente perdió la fe, los piraha le habían convertido.