domingo, enero 10, 2010
miércoles, enero 06, 2010
Sobre historias como Avatar
A raíz del artículo "When will white people stop making movies like Avatar?" que encontré vía pjorge, me he dado cuenta de lo absurdo de historias como "Avatar", "El último samurai" o "Bailando con lobos" si se contasen "al revés". Es decir, cambiando los roles que tienen en esas historias los occidentales frente a los no occidentales. Por ejemplo:
- "El último confederado": Un samurai del siglo XIX viaja de Japón a EEUU, en la época de la guerra civil americana, y el bando unionista contrata sus servicios como experto señor de la guerra para luchar en contra de los confederados. Durante una reyerta, en Texas, entre norteños y sureños, es hecho prisionero por un grupo de soldados confederados a la que está al mando un coronel. Durante su cautiverio aprende la cultura, usos y costumbres de los habitantes del sur de EEUU (que son más retrógradas que las de sus colegas del norte) y se hace amigo de este coronel. Finalmente acaba abrazando la causa sureña y luchando contra el norte bajo la bandera confederada, convirtiéndose en símbolo de la misma.
- "El hombre que pudo reinar": Dos soldados de fortuna afghanos, durante el medievo, viajan a las islas británicas. La isla carece de un gobierno único y está dividida en varias tribus que lucha entre sí (escoceses, galeses, sajones, normandos). Los dos afganos prometen ayuda a cada tribu que se van encontrando para luchar contra las facciones contrarias de poblados cercanos y, poco a poco, acaban siendo los dueños de toda la isla, uniendo a todas las tribus. Uno de ellos es coronado rey, pero sus propios súbditos cometen magnicidio por motivos religiosos (piensan que es un tal rey Arturo, pero cuando es incapaz de extraer con sus propias manos una espada incrustada en una roca se indignan y le asesinan). A su amigo lo crucifican, pero como no se muere, le dejan marchar, regresa a Afganistán y cuenta su historia.
miércoles, octubre 28, 2009
martes, octubre 13, 2009
Cómo no se trata a un cliente
Hace un año estuve haciendo un curso para prepararme una certificación de Cisco (en concreto CCNA, Cisco Certified Network Associate). En la academia adonde fui, tienes la opción de pagar el curso por adelantado (lo que abarata el precio final), y también la de pagar por adelantando el examen de certificación, conjuntamente con el curso, reduciendo el precio un poco más. Yo opté por estas dos posibilidades. Después de todo no tiene mucho sentido estudiar una certificación y luego no presentarte al examen.
En teoría, una vez finalizado el curso, puedes presentarte al examen al día siguiente, dentro de 6 meses, o al cabo de un año, aunque, por supuesto, no es aconsejable dejar pasar un tiempo excesivo.
El curso transcurrió sin sobresaltos y fue de mi agrado. Una vez finalizado, empecé a repasar toda la materia de que constaba la certificación, y, unos seis meses después quise presentarme al examen. Ahí comenzaron los problemas.
Hablé con los de la academia y me enviaron al mail un formulario que tenía que rellenar. Una de las casillas preguntaba si el examen estaba pagado conjuntamente con el curso. Yo marqué esa casilla, y, no contento con eso, en el correo de respuesta indiqué explícitamente que ya tenía el curso pagado. A los tres o cuatro días recibí un correo de la academia en donde indicaban que debía pagar el examen por lo menos una semana antes de hacerlo.
Volví a la carga, y les envié otro correo en donde les aclaraba que yo ya tenía pagado el examen junto con el curso. Pasaron tres días y no hubo respuesta.
Finalmente les llamé por teléfono.
-Secretaria: "Buenos días".
-Yo: "Buenos días, quisiera hablar con el jefe de estudios"
-Secretaria: "¿Es usted alumno de la academia?"
-Yo: "Sí, hice un curso de Cisco de octubre del año pasado a abril de este año"
-Secretaria: "Un segundo, le paso con el jefe de estudios"
-Jefe de estudios: "Hola, soy el jefe de estudios"
-Yo: "Hola, soy el alumno que habló con ustedes hace unos días porque quería hacer el examen de Cisco. Tengo pagado el examen junto con el curso, y les envié el formulario hace unos días. Sin embargo todavía no sé si han reservado el examen".
-Jefe de estudios: "¿Pero tú eras alumno de la academia o sólo te vas a presentar al examen?"
-Yo: "Sí, estuve en la academia hasta abril de este año"
-Jefe de estudios: "¿Cuál es tu nombre?"
-Yo: "Mengano"
-Jefe de estudios: "Es que... no nos consta que tengas pagado el examen"
-Yo:"¿¿¿¿????, como que no les consta, pero si lo pagué"
-Jefe de estudios: "¿Cuándo?"
-Yo: "Hace un año, cuando pagué el curso"
-Jefe de estudios: "¿Pero a quién le pagaste?"
-Yo: "Pagué X euros para reservar el curso al director de la academia. Creo que se llamaba XXX. Y el resto del curso a una secretaria que se llamaba YYY".
-Jefe de estudios: "Lo siento pero no sabemos nada de eso. Si no tienes ningún papel o algo por escrito no te podemos ayudar"
-Yo: "Tengo facturas de lo que pagué"
-Jefe de estudios: "..."
-Jefe de estudios: "Bueno, nos puedes enviar esas facturas. Si quieres escanearlas y enviarmelas al mail"
-Yo: "Ok, se lo enviaré cuanto antes"
Ahora la gran duda era si no había perdido dichas facturas, y si en las mismas figuraba por escrito que tenía el examen pagado. Si esto no era así la cosa estaba jodida.
Rebusqué entre mis papeles y encontré las facturas, y venía escrito (a mano por la secretaria) que incluía el examen.
Al día siguiente, a eso de las 8:30 de la mañana, les envié las facturas escaneadas.
Llamé más tarde, sobre las 12, para que me confirmaran que el asunto se había aclarado.
- Secretaria: "Buenos días"
- Yo: "Buenos días, ¿está el jefe de estudios?"
- Secretaria: "Ahora está ocupado, pero ¿te puedo ayudar en algo?"
- Yo: "Soy mengano, hablé ayer con ustedes por el examen de Cisco que iba a hacer. A ustedes no les constaba que tenía el examen abonado pero les he enviado esta mañana las facturas y..."
- Secretaria: "Ah, sí, mengano, no te preocupes por nada. El examen lo tenías pagado con el curso, no hay ningún problema."
- Yo: "Bien, de todas formas me gustaría hablar con el jefe de estudios"
- Secretaria: "Mejor llámale esta tarde, a eso de las cinco".
- Yo: "Ok, gracias, hasta luego"
- Secretaria: "Hasta luego"
A las cinco de la tarde llamo al pájaro éste.
-Yo: "Hola, soy fulano, esta mañana les envié las facturas escaneadas y..."
- Jefe de estudios: "No he visto nada, todavía no me ha dado tiempo a ver nada"
- Yo: "¿¿¿???, pero... esta mañana hablé con la secretaria y me dijo que no había problema, que el curso estaba pagado"
- Jefe de estudios: "Sí, pero yo tengo que comprobarlo, hay papeles que comprobar"
- Yo: "Pero ya les envié las facturas y..."
- Jefe de estudios: "Sí, pero no sólo son tus papeles, nosotros tenemos que ver lo que tenemos registrado"
- Yo: "Oiga, el examen es dentro de una semana y necesito saber si está reservado, si lo voy a poder hacer o no porque..."
- Jefe de estudios: "¡No te preocupes! ¡No te preocupes! Independientemente del tema económico el viernes vas a hacer el examen"
(Hay que joderse, independientemente del tema económico. Además, yo creía que antes de decirle a un cliente que no les consta que ha pagado, revisan primero sus papeles, y luego ya le piden la factura, pero estos lo hacen al revés, primero te piden la factura, y luego revisan sus papeles).
La verdad es que ya estaba muy cabreado con los de la academia, por su desorganización, por su caradura, y por la forma de tratar al cliente. Y lo peor de todo es que ellos ganan dinero con los cursos más que con el examen, y eso de que te intenten escaquear dinero a última hora me parece lamentable, y una política pésima con un cliente que estaba satisfecho y acaba enfadado y decepcionado.
Una semana más tarde, el jueves junto antes del examen (que no les hubiera pagado si me hubiesen pedido dinero) recibo un mail donde me dicen que todo es correcto, que el examen está pagado.
Al día siguiente realicé el examen y ¡aprobé! Pero en esa academia no me van a volver a ver el pelo, y desde luego se la voy a desaconsejar a todo el que me pregunte.
En teoría, una vez finalizado el curso, puedes presentarte al examen al día siguiente, dentro de 6 meses, o al cabo de un año, aunque, por supuesto, no es aconsejable dejar pasar un tiempo excesivo.
El curso transcurrió sin sobresaltos y fue de mi agrado. Una vez finalizado, empecé a repasar toda la materia de que constaba la certificación, y, unos seis meses después quise presentarme al examen. Ahí comenzaron los problemas.
Hablé con los de la academia y me enviaron al mail un formulario que tenía que rellenar. Una de las casillas preguntaba si el examen estaba pagado conjuntamente con el curso. Yo marqué esa casilla, y, no contento con eso, en el correo de respuesta indiqué explícitamente que ya tenía el curso pagado. A los tres o cuatro días recibí un correo de la academia en donde indicaban que debía pagar el examen por lo menos una semana antes de hacerlo.
Volví a la carga, y les envié otro correo en donde les aclaraba que yo ya tenía pagado el examen junto con el curso. Pasaron tres días y no hubo respuesta.
Finalmente les llamé por teléfono.
-Secretaria: "Buenos días".
-Yo: "Buenos días, quisiera hablar con el jefe de estudios"
-Secretaria: "¿Es usted alumno de la academia?"
-Yo: "Sí, hice un curso de Cisco de octubre del año pasado a abril de este año"
-Secretaria: "Un segundo, le paso con el jefe de estudios"
-Jefe de estudios: "Hola, soy el jefe de estudios"
-Yo: "Hola, soy el alumno que habló con ustedes hace unos días porque quería hacer el examen de Cisco. Tengo pagado el examen junto con el curso, y les envié el formulario hace unos días. Sin embargo todavía no sé si han reservado el examen".
-Jefe de estudios: "¿Pero tú eras alumno de la academia o sólo te vas a presentar al examen?"
-Yo: "Sí, estuve en la academia hasta abril de este año"
-Jefe de estudios: "¿Cuál es tu nombre?"
-Yo: "Mengano"
-Jefe de estudios: "Es que... no nos consta que tengas pagado el examen"
-Yo:"¿¿¿¿????, como que no les consta, pero si lo pagué"
-Jefe de estudios: "¿Cuándo?"
-Yo: "Hace un año, cuando pagué el curso"
-Jefe de estudios: "¿Pero a quién le pagaste?"
-Yo: "Pagué X euros para reservar el curso al director de la academia. Creo que se llamaba XXX. Y el resto del curso a una secretaria que se llamaba YYY".
-Jefe de estudios: "Lo siento pero no sabemos nada de eso. Si no tienes ningún papel o algo por escrito no te podemos ayudar"
-Yo: "Tengo facturas de lo que pagué"
-Jefe de estudios: "..."
-Jefe de estudios: "Bueno, nos puedes enviar esas facturas. Si quieres escanearlas y enviarmelas al mail"
-Yo: "Ok, se lo enviaré cuanto antes"
Ahora la gran duda era si no había perdido dichas facturas, y si en las mismas figuraba por escrito que tenía el examen pagado. Si esto no era así la cosa estaba jodida.
Rebusqué entre mis papeles y encontré las facturas, y venía escrito (a mano por la secretaria) que incluía el examen.
Al día siguiente, a eso de las 8:30 de la mañana, les envié las facturas escaneadas.
Llamé más tarde, sobre las 12, para que me confirmaran que el asunto se había aclarado.
- Secretaria: "Buenos días"
- Yo: "Buenos días, ¿está el jefe de estudios?"
- Secretaria: "Ahora está ocupado, pero ¿te puedo ayudar en algo?"
- Yo: "Soy mengano, hablé ayer con ustedes por el examen de Cisco que iba a hacer. A ustedes no les constaba que tenía el examen abonado pero les he enviado esta mañana las facturas y..."
- Secretaria: "Ah, sí, mengano, no te preocupes por nada. El examen lo tenías pagado con el curso, no hay ningún problema."
- Yo: "Bien, de todas formas me gustaría hablar con el jefe de estudios"
- Secretaria: "Mejor llámale esta tarde, a eso de las cinco".
- Yo: "Ok, gracias, hasta luego"
- Secretaria: "Hasta luego"
A las cinco de la tarde llamo al pájaro éste.
-Yo: "Hola, soy fulano, esta mañana les envié las facturas escaneadas y..."
- Jefe de estudios: "No he visto nada, todavía no me ha dado tiempo a ver nada"
- Yo: "¿¿¿???, pero... esta mañana hablé con la secretaria y me dijo que no había problema, que el curso estaba pagado"
- Jefe de estudios: "Sí, pero yo tengo que comprobarlo, hay papeles que comprobar"
- Yo: "Pero ya les envié las facturas y..."
- Jefe de estudios: "Sí, pero no sólo son tus papeles, nosotros tenemos que ver lo que tenemos registrado"
- Yo: "Oiga, el examen es dentro de una semana y necesito saber si está reservado, si lo voy a poder hacer o no porque..."
- Jefe de estudios: "¡No te preocupes! ¡No te preocupes! Independientemente del tema económico el viernes vas a hacer el examen"
(Hay que joderse, independientemente del tema económico. Además, yo creía que antes de decirle a un cliente que no les consta que ha pagado, revisan primero sus papeles, y luego ya le piden la factura, pero estos lo hacen al revés, primero te piden la factura, y luego revisan sus papeles).
La verdad es que ya estaba muy cabreado con los de la academia, por su desorganización, por su caradura, y por la forma de tratar al cliente. Y lo peor de todo es que ellos ganan dinero con los cursos más que con el examen, y eso de que te intenten escaquear dinero a última hora me parece lamentable, y una política pésima con un cliente que estaba satisfecho y acaba enfadado y decepcionado.
Una semana más tarde, el jueves junto antes del examen (que no les hubiera pagado si me hubiesen pedido dinero) recibo un mail donde me dicen que todo es correcto, que el examen está pagado.
Al día siguiente realicé el examen y ¡aprobé! Pero en esa academia no me van a volver a ver el pelo, y desde luego se la voy a desaconsejar a todo el que me pregunte.
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domingo, octubre 04, 2009
Los prejuicios de Google
En la página de Google, cuando pones una palabra, automáticamente aparecen sugerencias. De este modo si pones "los españoles son" aparecen sugerencias de palabras que podrían ir a continuación. De este modo se puede ver qué piensa Google (o mejor dicho lo que la gente pone en Internet) sobre las distintas nacionalidades. Es curioso, porque sobre ciertas nacionalidades no hay sugerencias (como los rusos, los griegos, los canadienses, etc.).
Por supuesto, algunas de las sugerencias son incompatibles entre sí. Por ejemplo, las personas de ciertas nacionalidades parecen ser guapas y feas a la vez.
Según Google, a fecha de hoy, los españoles son latinos, racistas, guapos, tontos, feos, arios, caucásicos, de raza blanca, maleducados y fríos.
Los ingleses son feos, racistas y fríos.
Los alemanes son racistas, guapos, fríos, serios, los más inteligentes y altos.
Los franceses son los peores turistas, latinos, sucios y racistas.
Los italianos son guapos, latinos y racistas.
Los suecos son racistas.
Los japoneses son racistas, feos, pervertidos y guapos.
Los americanos son estúpidos e idiotas.
Los chinos son ¿extraterrestres?, ¿caníbales?, feos, cochinos, más inteligentes y amarillos.
Los argentinos son italianos, italianos que hablan español, racistas, europeos, creídos, lindos, latinos, arrogantes y feos.
Los venezolanos son flojos.
Los colombianos son feos, guapos y malos.
Los brasileños son latinos.
Los portugueses son latinos.
Los rumanos son latinos y gitanos.
Los holandeses son los más altos.
Los turcos son fieles.
Acerca de las distintas regiones de España, se encuentra lo siguiente:
Los gallegos son tontos, raros y celtas.
Los vascos son españoles y celtas.
Los catalanes son españoles, tacaños, racistas, seis millones de burros.
Los madrileños son gatos.
Los andaluces son vagos.
En fin, que nadie se lo tome a mal (o a bien). Esto sólo es un reflejo de los tópicos que hay en la red sobre las distintas nacionalidades.
Por supuesto, algunas de las sugerencias son incompatibles entre sí. Por ejemplo, las personas de ciertas nacionalidades parecen ser guapas y feas a la vez.
Según Google, a fecha de hoy, los españoles son latinos, racistas, guapos, tontos, feos, arios, caucásicos, de raza blanca, maleducados y fríos.
Los ingleses son feos, racistas y fríos.
Los alemanes son racistas, guapos, fríos, serios, los más inteligentes y altos.
Los franceses son los peores turistas, latinos, sucios y racistas.
Los italianos son guapos, latinos y racistas.
Los suecos son racistas.
Los japoneses son racistas, feos, pervertidos y guapos.
Los americanos son estúpidos e idiotas.
Los chinos son ¿extraterrestres?, ¿caníbales?, feos, cochinos, más inteligentes y amarillos.
Los argentinos son italianos, italianos que hablan español, racistas, europeos, creídos, lindos, latinos, arrogantes y feos.
Los venezolanos son flojos.
Los colombianos son feos, guapos y malos.
Los brasileños son latinos.
Los portugueses son latinos.
Los rumanos son latinos y gitanos.
Los holandeses son los más altos.
Los turcos son fieles.
Acerca de las distintas regiones de España, se encuentra lo siguiente:
Los gallegos son tontos, raros y celtas.
Los vascos son españoles y celtas.
Los catalanes son españoles, tacaños, racistas, seis millones de burros.
Los madrileños son gatos.
Los andaluces son vagos.
En fin, que nadie se lo tome a mal (o a bien). Esto sólo es un reflejo de los tópicos que hay en la red sobre las distintas nacionalidades.
sábado, septiembre 12, 2009
Bertrand Russel en cómic
Nunca pensé que fueran a crear un cómic sobre la vida de Bertrand Russell...
sábado, septiembre 05, 2009
Pronoia: el universo conspira para ayudarte
Parece ser que la 'pronoia' es justo lo opuesto a la paranoia. La 'pronoia' es la ilusión de que todo el mundo conspira para hacerte feliz. En tal caso no sé si es correcto definirlo como un mal psicológico, porque a más de uno le vendría que ni pintado.
Según la wikipedia:
"Pronoia is the positive counterpart of paranoia. It is the delusion that others think well of one. Actions and the products of one's efforts are thought to be well received and praised by others. Mere acquaintances are thought to be close friends; politeness and the exchange of pleasantries are taken as expressions of deep attachment and the promise of future support. Pronoia appears rooted in the social complexity and cultural ambiguity of our lives: we have become increasingly dependent on the opinions of others based on uncertain criteria."
Según la wikipedia:
"Pronoia is the positive counterpart of paranoia. It is the delusion that others think well of one. Actions and the products of one's efforts are thought to be well received and praised by others. Mere acquaintances are thought to be close friends; politeness and the exchange of pleasantries are taken as expressions of deep attachment and the promise of future support. Pronoia appears rooted in the social complexity and cultural ambiguity of our lives: we have become increasingly dependent on the opinions of others based on uncertain criteria."
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Ciencia,
psicologia
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